Calcule el costo anual de toda la ruta, no únicamente la tasa estatal de formación. Incluya mantenimiento aplicable, servicios privados, preparación fiscal, banca, dirección si corresponde, herramientas, tiempo administrativo y costo de una eventual salida. Después compare ese total con el beneficio incremental que espera obtener: mejor conversión, acceso a determinados contratos, tesorería o una capacidad que otra alternativa no ofrezca. Si el beneficio solo existe mientras use un proveedor específico, aplique escenarios de cambio. El análisis económico debe mostrar qué volumen o valor empresarial justifica la estructura y qué ocurre si la cuenta tarda más de lo previsto en estar operativa.