Registre moneda cobrada, saldo, payout, fee, FX y banco receptor. Si la cuenta estadounidense no mejora una de esas variables de forma material, su utilidad debe justificarse por otra necesidad operativa. El mapa final debe mostrar moneda del cargo, moneda del saldo, conversión, comisión, frecuencia de payout, banco receptor y uso posterior de los fondos. Compare esa ruta con una alternativa local y otra multimoneda. Si la cuenta en EE. UU. no mejora costo, tiempo, control o capacidad operativa, su existencia debe justificarse por otra función. Ese análisis convierte una preferencia bancaria en una decisión medible.