Comparar plataformas no consiste en buscar cuál hace menos preguntas, sino cuál puede soportar su actividad de forma sostenible, con payout, costos y responsabilidades que el negocio pueda operar. Evalúe cobertura, reglas, tiempos de revisión, disputas, reservas, portabilidad y costo total. Si una opción solo funciona mientras omite una característica esencial del producto, no es una arquitectura viable. La decisión debería sobrevivir a una revisión transparente de la operación. Esa prueba reduce riesgo de continuidad y evita que crecimiento, nuevos mercados o cambios de volumen expongan una incompatibilidad que estaba presente desde el principio.