Una transferencia bancaria sirve para mover dinero hacia una cuenta; un checkout con tarjeta organiza además autorización, confirmación, experiencia de compra, reembolsos y automatización del flujo comercial. Ninguna opción es universalmente mejor. La decisión depende de ticket, frecuencia, tipo de comprador, necesidad de entrega inmediata, conciliación y fricción aceptable. Un negocio B2B de alto valor puede preferir transferencia, mientras una venta autoservicio necesita normalmente un flujo más integrado.