Una venta digital puede estar sujeta a IVA, VAT, IGV, sales tax u otros regímenes según el país, el tipo de producto, la ubicación del comprador y si la operación es B2B o B2C. No existe una regla global que permita copiar el tratamiento de un mercado a otro. Argentina, Chile y Perú, por ejemplo, mantienen marcos propios para servicios o bienes digitales que deben revisarse en sus fuentes oficiales. Antes de configurar un checkout internacional, documente dónde vende, qué entrega y quién compra. Esa información es la base para que un profesional fiscal determine obligaciones de registro, recaudación, documentación y remisión cuando correspondan.