Si el margen queda demasiado estrecho, la infraestructura de pagos es solo una de las palancas posibles. También puede revisar precio, empaque, ticket promedio, frecuencia de facturación, costo de entrega, soporte o mezcla de mercados. Cambiar de proveedor tiene costos de integración, migración, pruebas y riesgo operativo que deben compararse con el ahorro esperado. Calcule cuánto dinero anual ahorraría realmente con una tarifa diferente y cuánto costaría ejecutar el cambio. Si el ahorro tarda demasiado en recuperar la migración, quizá convenga optimizar primero otras variables. La decisión correcta es económica y operativa, no una reacción a una cifra aislada en una tabla de precios.