Conserve por venta un identificador interno, cliente, país, producto o servicio, importe, moneda, documento tributario, transacción, refund y payout. No dependa exclusivamente de IDs del proveedor. Si más adelante migra de plataforma, ese registro permitirá conciliar operaciones históricas y mantener contexto para soporte o auditoría. Durante una etapa pequeña puede gestionarse con herramientas simples siempre que exista disciplina; después puede automatizarse. La ventaja es que el negocio mantiene una fuente de verdad sobre qué vendió y cómo lo documentó, mientras la infraestructura de pagos puede evolucionar sin obligar a reconstruir toda la historia financiera.