Una solución local puede ser excelente para vender principalmente dentro de Argentina: conoce medios de pago domésticos, liquidación local y hábitos del comprador; cuando el negocio empieza a vender en otros mercados, cambian las variables de decisión y ya no basta con comprobar que una tarjeta extranjera puede ser autorizada. Debe revisar moneda de presentación, aceptación internacional, recurrencia, reintentos, reembolsos, disputas, conciliación y cómo llega finalmente el dinero al banco. Una plataforma global puede concentrar más de esas capas, pero también puede tener requisitos, costos y limitaciones que no existen en la solución local. La comparación correcta no es local igual a malo y global igual a mejor. Es una comparación de cobertura funcional contra complejidad y costo total para el patrón real de ventas.