La diferencia principal no está en el botón de pagar, sino en lo que ocurre después. Un pago único necesita autorizar, confirmar, entregar y conciliar una venta. Una suscripción añade renovaciones, estados del cliente, cambios de plan, pagos fallidos, reintentos, cancelaciones y decisiones sobre acceso. Por eso una infraestructura suficiente para vender un ebook puede quedarse corta para un SaaS recurrente. Antes de elegir proveedor, defina si su negocio necesita cobrar una vez o mantener una relación de billing durante meses.