Un SaaS recurrente, una plantilla digital y una venta B2B no recorren exactamente el mismo camino. Antes de escoger infraestructura, describa ticket, frecuencia, tipo de comprador, entrega y necesidad de refund. Esa especificación indica si requiere billing, un checkout simple o un proceso más contractual. También ayuda a evitar que una limitación de una herramienta se convierta en una decisión empresarial desproporcionada. Cuando el modelo está claro, puede comparar soluciones por lo que realmente deben hacer: confirmar la compra, sostener el acceso cuando corresponda y producir una ruta financiera que pueda seguirse hasta el banco.